¡El Antro del Metal cambia de alojamiento!

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Me viene de perlas el título del primer tema de su último disco, Amnesia, para ponerlo como titular de esta crónica. Fue un concierto impresionante, en el momento perfecto. Estaba deseando irme de concierto, estaba deseando ver a los Hamlet después de tanto tiempo (la última vez fue en Guernica, 2006) y también tenía muchas ganas de ver a mis colegas murcianos. A su vez, fue la ocasión ideal para visitar la sala Stereo de Murcia, a la que todavía no había tenido la oportunidad de ir. Me creo una impresión bastante buena en términos generales. De tamaño muy sobrada no anda, pero está bastante bien distribuida por dentro, el personal es amable y el sonido, como ahora os contare, fue totalmente brutal. El suspenso absoluto se lo llevan los precios de las bebidas, abusivas e insultantes, que una simple botella de agua de 20Cl te cueste 2€, o un chupito de Jagger 3… es para tirarse de los pelos, vamos.

Eran las 8 de la tarde. Coche a punto, GPS y un cigarro para templar nervios y me puse en marcha con destino Murcia. Dos horas después y una vez en la sala, el ambiente se percibía muy animado y optimista, la sala bastante llena (lo cual es bastante extraño en estos días…) y la gente estaba deseosa de tralla y buena música. Muchos, como yo, no podían esperar a ver como sonaba esté último disco, titulado “Amnesia”, en vivo. Un buen detalle es que las bandas salen por la zona lateral, pegada al público, lo que crea mucha cercanía. Como dijo el bueno de Molly… cuatro temas bastaron simplemente para convertir aquel concierto en uno de los mejores de su gira. La Fuerza del Momento me parece un tema ideal para comenzar, subiendo progresivamente de potencia hasta desembocar en un estribillo perfecto para este puesto, seguido de Limítate, que para mí es uno de los mejores temas que han compuesto nunca y que dice mucho de su propio estilo. Mi Soledad, igualmente trallera, dejó paso a uno de esos temas diferentes de la banda, Entre la Niebla, súper personal, de los que odias o amas, (a mi me encanta) tan melódico en su estribillo. Aquí fue cuando la banda nos transmitió lo que se podía sentir desde allí arriba. Alberto luciéndose con algún solo que otro, apoyando al Sr. Tárraga, alma del grupo, quien estuvo de principio a fin sonriente y, lejos de ir cansándose, cada vez estuvo más desbocado. Y es que el público murciano, hay que admitirlo, rara vez falla. Salvo algún gilipollas que parecía que solo iba a armar gresca porque sí, la gente estuvo pegada a la banda como si estuviesen allí a nuestro lado. El segundo y último tema del disco “Hamlet” fue Vivo en él. Lo acertado del setlist fue en algunos momentos discutible, pero en mi opinión, tanto de este disco como del “Amnesia” no pudieron elegir mejor repertorio para las dos horas que estuvieron tocando. Si acaso eche bastante de menos más material de esa joya llamada “Pura vida”, el En Mi Nombre me encantó, pero se quedaron cortos. Más temas del Amnesia, como Dejavu, un tema que me encanta, con un riff que podría caber en cualquier disco de una banda doom, todo con un volumen atronador, con un sonido casi perfecto, en el que el bombo de Paco Sánchez golpeaba duro y fuerte, en una ecualización casi tan perfecta como el sonido global. Y digo casi, porque en algunos momentos creo que realmente se pasaron tres pueblos con el volumen… y mira que a mí me gusta… pero en los trozos más brutales de Desesperación, por ejemplo, (ese trozo, por cierto, que es puro black metal incluida la melodía de guitarra) se armaba tal follón que era casi imposible soportarlo… parecía que iban a explotar los oídos. Con un poco menos de volumen pero con la misma calidad de sonido, le daría un sobresaliente absoluto. Tras tal atentado contra la salud auditiva (en el mejor sentido, claro) momento de tranquilidad con Serenarme. Alucinante sonó después La Sombra del Pasado. Joder, como me pone ese trozo lento con ritmos semi progresivos que suena a mitad de canción… ¡¡a 1.000!!

Vinieron presentando su último trabajo y eso se notó, 7 temas de este en el setlist, pero hacia mitad del concierto giraron el rumbo hacia un despliegue de clásicos cuya elección podría ser más o menos discutible, pero lo cierto es que Hamlet tiene demasiados temazos como para embutirlos todos en tan poco tiempo. Denuncio a Dios, uno de los mayores himnos de la segunda mitad de la época de la banda y la orgullosa Mi Nombre es Yo fueron la representación del que es, probablemente mi disco favorito, “El Inferno”. Los que han visto a la banda ya saben de sobra que Molly es uno de los mejores frontman que se pueden ver en directo. Desde el primer segundo conecta con el público para no parar de esforzarse en darnos lo mejor de lo mejor. Yo me quedé alucinado de ver como ha mejorado con el tiempo. Tiene una voz más potente que nunca, en tonos altos y bajos y un aguante casi infinito. Cuando se pone a gritar, más y más fuerte, como un auténtico animal sin control, solo para satisfacer nuestras ansias de tralla, uno diría que le va a explotar la garganta, pero en ningún momento da indicios del más mínimo cansancio. Quizá en Siete Historias Diferentes estuvo más flojo vocalmente, pero joder, es que vaya tema eligieron, posiblemente el más difícil de cantar de toda su carrera. Aún así, muy guapo.

Y vaya subidón con Tu Medicina. Molly cantándola allí, a nuestro lado, y nosotros respondiendo, dándolo todo, cantando cada estrofa. Y aunque todas las miradas se centraron en él en ese momento, los del escenario tenían su fiesta personal, desde Paco hasta Álvaro, un bajista que, dicho sea de paso, me ha encantado desde que entró en la banda, mucho más colorista y virtuoso que Augusto. Gran repaso por esa patada en la cara llamada “Revolución 12.111” con temas que nunca deberían faltar como Egoísmo, cuya letra da mucha caña a todos esos hijos de puta que dedican su vida a maltratar y asesinar animales, y Habitación 106 a la que, por cierto, cambiaron la parte rápida, bajando el tempo y en la que no metieron distorsión vocal. Como os podréis imaginar, tampoco pudo faltar Jodido Facha, cantada por todo el mundo a petición del propio vocalista. La banda estaba muy contenta, muy a gusto con la respuesta de la peña y eso se notaba. Los mosh pit tampoco dejaban de sucederse, pero llegaron a su clímax con Irracional, donde la gente se volvió literalmente loca, convirtiendo la parte inferior al escenario en una auténtica masacre. El tiempo había pasado muy rápido, demasiado incluso, y llegaba la hora de los bises, que fueron, como poco, sorprendentes. A estas alturas ya no me esperaba un Imaginé aunque he de decir que en directo gana muchísima potencia (aparte de que siempre me ha gustado).

He mirado el setlist que han hecho en otras ciudades y por lo visto Dementes Cobardes no ha sido incluida en todos, por lo que me considero afortunado de haberla podido disfrutar aquí. Se hizo esperar, pero al fin cayó, ya para el final, Un Mundo en Pausa, un temazo que habla de rebelión y desobediencia en estos tiempos tan asquerosamente corruptos. Y cuanta puta razón tuvo el Molly con las palabras que nos dedicó. Dijo Molly que este era, realmente, el día importante, el de un conciertazo para el recuerdo. El día de mañana (refiriéndose a hoy, día de elecciones) es pura patraña y mentira. Pura basura. Si no fuese por noches como esta no se adónde íbamos a llegar… La gente que hubo allí a mi lado contribuyó especialmente. Gente que echo siempre de menos, Opi, Sergio, Irene, Ismael… no cambiéis nunca ni perdáis nunca ese buen rollo que siempre me transmitís, sois la ostia. Y, como no, a mis grandes colegas Juanma y Jose, gracias por haber estado allí, dejando la piel como siempre. A todos: ¡¡nos vemos pronto!!

_|,,| JaviMetal (Is The Law) |,,|_

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